En Vez de Ayudar, la Banca Aumenta el Problema

Igual que sucedió en 1995 (cuando de la noche a la mañana se dispararon los intereses en México) y ahora sucede en Estados Unidos con la crisis hipotecaria detonada por la morosidad en los pagos, la emproblemada banca empeora la situación, en vez de ayudar a resolverla. Como en México del zedillato, para castigar la
"cultura del no pago" originado por una economía en declive y no por capricho de los acreditados, los bancos elevan desmesuradamente sus intereses, que al no poderse pagar originan más
castigos, entrando en una espiral interminable, con una morosidad que se autoalimenta. Tal situación la aprovechan unos pocos que se benefician de las "quitas" que conceden los bancos (de hasta el 40% cuando se cubre el adeudo en un solo pago), lo que beneficia al moroso taimado, con dinero suficiente para aprovechar la situación, que sólo perjudica a quien los intereses multiplicados le impiden pagar. Así los bancos sólo
ayudan a quien tiene dinero y no necesitan
apoyo alguno. Por eso la indignación ciudadana contra
rescatar banqueros con dinero público.
El gobierno sólo alimenta la avaricia de unos cuantos cómplices de funcionarios.