Si hay Lucro, Fuera Gobierno; En Quiebra, Que Entre al Rescate

Las empresas privadas, paradigmas téoricos de la eficiencia operativa medida en ganancias, resultan víctimas inevitables de su propia codicia sin ética como ya se había probado en México en la crisis del 94-95 y hoy se comprueba en Estados Unidos con su crisis de Wall Street, santuario del neoliberalismo voraz. En ambos casos el gobierno entra con dinero público a
rescatar a empresarios y especuladores de sus bancarrotas, luego de que éstos exigen cero gobierno y cero reglamentos en sus épocas de bonanza. Una vez más se evidencia que
la Iniciativa Privada no es siempre eficiente ni infalible, y puede ser tan torpe como el gobierno, aunque recurre al
dogma del capitalismo: ganancias privadas, pérdidas públicas.