Para el PAN Bravucón y Pendenciero, Los Demás son "Violentos"

Primero fue el ranchero enamorado Fox, luego el charrito "sospechosista" de Santiago Creel, siguieron los porros diputadiles que a golpes secuestraron el Congreso para que el ejército impusiera al usurpador Calderón, con la secuela de otros porros panistas empistolados que al verse sorprendidos por la ocupación calmada de la tribuna del Senado soltaron andanadas de insultos y mentadas de madre, incitando a la violencia, pero culpando a los demás de "violentos". Ahora un grupo de beatas, alentadas por las bravatas de su "líder" Germán Martínez y montadas en imaginaria misoginia, insultan a los defensores del petróleo, y otro pendenciero panista, Rubén Camarillo (quiere entregar el petróleo a extranjeros), reta a duelo al senador Dante Delgado. Si las hordas cristeras son sus ejemplos, se entiende su actuación hipócrita (
a Dios rogando y con el mazo dando).