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El anuncio de problemas de insolvencia de Bear Stearns, uno de los cinco grandes bancos de inversión de Wall Street, que lo obligaban a recurrir a la Reserva Federal y al JP Morgan Chase en búsqueda de fondos de emergencia, intensificaron los temores de una crisis global de crédito, reportó Reuters.
Los títulos de Bear Stearns, compañía que se especializa en finanzas hipotecarias e intermediación y que fue uno de los primeros en admitir que tenía problemas por préstamos hipotecarios, perdieron el viernes 47% de su valor y se desplomaron de 54.2 a 27 dólares por acción, el nivel más bajo registrado en una década.
El financiamiento de urgencia obtenido por Bear Stearns, cuyo monto no fue revelado –para no aumentar la preocupación sobre la debilidad del sistema financiero, según interpretación de analistas – serán aportados directamente por la Reserva Federal al banco JP Morgan, que los prestará a Bear Stearns, en un plazo de 28 días.
El reconocimiento del banco de que su liquidez “se había deteriorado significativamente”, avivó el temor de una profunda crisis del sistema financiero en Estados Unidos y provocó la caída en el precio de las acciones en las principales Bolsas del mundo.
La decisión de la Reserva Federal (Fed) estadunidense de acudir al rescate de Bear Stearns, el quinto mayor banco de inversión de Estados Unidos, ocasionó que en los más altos niveles del gobierno de Estados Unidos se haya justificado esta distorsión de los principios neoliberales, por los riesgos que amenazan al conjunto del sistema financiero del país, debilitado por el aumento de la morosidad en los créditos hipotecarios concedidos sin debidas garantías de pago.
“Hoy se han decidido nuevas acciones para amortiguar las perturbaciones de nuestros mercados financieros”, declaró el presidente George W.Bush, en un discurso pronunciado en Nueva York mientras en las bolsas el precio de las acciones iba a la baja. “La situación evoluciona rápidamente”, añadió Bush. “Estamos pasando por un momento difícil”, declaró.
La eventual quiebra de Bear Stearns, riesgo que se hizo evidente el viernes ante la falta de recursos para atender los pedidos de retiro de fondos de sus clientes, ocasionaría un efecto dominó,
“Es obvio que el aumento de los casos de insolvencia y de embargos de viviendas es un desafío importante para numerosos consumidores y para muchos barrios”, dijo el presidente de la Fed, Ben Bernanke. “La Reserva Federal está firmemente dispuesta a emplear toda su autoridad, sus conocimientos y recursos para aliviar la intranquilidad”, añadió.
Las turbulencias financieras de Estados Unidos amenazan con succionar a la vulnerada y débil economía mexicana, cuya fortaleza propagandística se basa en las rentas del petróleo que las administraciones tecnocráticas pretenden ceder a trasnacionales de Estados Unidos y España, principalmente. A diferencia de sus maestros y consejeros estadounidenses, los neoliberales de México se niegan a moverse un ápice de su ortodoxia económica, sin importarles que el país esté creando más pobreza y problemas sociales, que soluciones a sus crisis endémicas.
(Con información de Agencias)
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