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¿Castigo o Falta de Visión? Luis Téllez, secretario de Comunicaciones y Transportes no incluye importantes proyectos dentro de sus planes de infraestructura, como son el Tren Bala que uniría el Norte con el Centro del país, y el nuevo aeropuerto para la Ciudad de México, lo cual representa un atraso para el país. ¿Por qué será?
Un Proyecto Chipocludo... Postergado
Lo propuso AMLO. Con esto basta para erizarle los pocos cabellos que le quedan a Téllez, neoliberal de cepa y cuyas ligas con el grupo Carlyle son conocidas.
No importa que sea un proyecto de lo más chipocludo y beneficioso para el país, y que catapultaría la maltrecha economía nacional - la real, no la de la ficción tipo Wall Street Journal -uniendo al Centro con el Norte y con el Pacífico, con los tramos DF–Monterrey–Nuevo Laredo y DF–El Bajío– Guadalajara–Tijuana.
Menos importa para estos antiprofetas neoliberales, que un poryecto de esta naturaleza actúe como mecanismo regulador sobre los demás servicios de transporte actuales, cuya eficiencia y costo accesible solo existen en la mente de los analistas del ITAM y coro que les acompaña.
Para ellos, toda idea o propuesta que no traiga aparejada en lo inmediato enormes ganancias en dinero, no vale la pena. Tan esclavizados están al capitalismo salvaje que simplemente no pueden ver los beneficios tanto sociales como económicos, que proyectos de esta envergadura traen al cabo del tiempo.
Si este mundo moderno que tanto celebran no hubiera contado con visionarios como Andrés Manuel López Obrador, no existirían ni el Canal de Panamá, ni el Golden Gate, ni el sistema europeo de trenes. ¿Y qué decir de los trenes de alta velocidad en Japón, Francia, España, Inglaterra, Alemania, Corea, etc.?
Artículo publicado en USA acerca de esto.
El primer 'Tren Bala'
Lee cómo los trenes de alta velocidad son el futuro.
¿Y Por qué No al Aeropuerto?
¿Dejaron de tener efecto y razón de ser los estudios que el gobierno panista de Fox presentara hace cinco años, como muestra de lo urgente e indispensable que era la construcción de un nuevo aeropuerto para el Distrito Federal, corazón de la nación?
¿Fueron sólo mentiras para justificar un intento de latrocinio del cuales aún permanecen hoy sus efectos en Atenco?
¿La única razón válida fue entonces la descarada codicia de los socios de la expareja presidencial?
Hoy, años después ¿disminuyó el tráfico aéreo en el Distrito Federal como para ya hacer innecesaria una inversión de este calibre?
¿O simplemente se trata de una jugada de billar, donde a la vez que castigan al D.F. por haber votado izquierda una vez más, aprovechan para tomar esos fondos y dirigirlos al suculento negocio de los puertos y comunicaciones que sí han sido prácticamente privatizados sin que el Congreso no diga ni pío?
Vaya usted a saber...
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