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Vaya, ni siquiera el Banco Mundial pudo dejar de criticar al sistema neoliberal mexicano que ha sido un rotundo fracaso. ¿El problema? Sugieren mayor cantidad de lo mismo que no funcionó.
En verdad, el nuevo orden mundial de la economía es cosa de locos. En un reporte publicado hace apenas unos días, el Banco Mundial hace una lapidaria crítica al sistema neoliberal mexicano, y cita cifras que son francamente vergonzosas para quienes contínúan afirmando que todo va bien.
Pero investigadores norteamericanos, ajenos totalmente a la realidad mexicana, creen tener la receta para cambiar esto... aunque otros investigadores anteriores, incluso con Premios Nobel - Milton Friedman et al - tuvieron que reconocer que sus celebradas recetas resultaron en un fracaso.
Y en la visión kafkiana del capitalismo salvaje que devasta al planeta, la solución para el fracaso neoliberal en México es... más neoliberalismo.
Lo que vale la pena destacar en este reporte y sus absurdos comentarios, son las cifras del Banco Mundial que dan testimonio de la monstruosa inequidad en la distribución de la riqueza en México.
A continuación te ponemos traducción libre del artículo en inglés publicado en The Monitor que cubre el reporte del Banco Mundial.
Desbalance Mexicano - Los ricos se benefician de un sistema en descomposición.
La prosperidad avanza en México... pero sólo para los más ricos y para aquellos que laboran en industrias ligadas al gobierno, de acuerdo con un estudio publicado esta semana por el Banco Mundial. El BM encontró que las grandes inequidades en la riqueza nacen de "una concentrada riqueza en el sector de negocios y en los sindicatos de los sectores protegidos, la herencia de los arreglos corporativistas institucionales".
Corporativismo es el sistema más cómunmente asociado con la Italia de Mussoline en los años 1920 y 1930, en el cual el gobierno, los negocios y los sindicatos se coluden para controlar la economía y congelar las libertad económica y de competencia.
Del 2000 al 2004, el Banco Mundial encontro que el ingreso del trabajador promedio aumentó tan solo 4 por ciento. Mas los trabajadores protegidos obtuvo un ingreso bastante mayor, de 28 por ciento para los trabajadores de la industria gubernamental del petróleo y 50 por ciento en la industria monopólica de telecomunicaciones. En el ápice de los que obtuvieron ingresos, el 0.01 por ciento, los muy ricos, vieron aumentar sus ingresos en un 212 por ciento en el mismo periodo.
"Tiene razón el Banco Mundial", dijo Esmael Adibi, director del Centro para Investigaciones Económicas de la Universidad de Chapman, sobre el reporte del Banco Mundial. "La reforma estructural del gobierno mexicano no llegó muy lejos en la década pasada."
La peor caída fue para los individuos aspiracionales que quieren mejorar a través de iniciar un pequeño negocio (changarros) o hacer crecer una empresa. Cuando los mejores beneficios se encuentran en los sectores protegidos, y las políticas gubernamentales impiden formar negocios, ¿para qué arriesgarse a iniciar uno?
Y Adibi apuntó que la completa inestabilidad política ha llevado también a dificultades para invertir en negocios comunes no protegidos en México. Esto incluye la controversia acerca del cierre de la elección presidencial y los disturbios en Oaxaca. Dijo que tal incertidumbre estimula a la gente a invertir en otros paises más estables, antes que hacerlo en negocios del país.
En su opinión, la solución para el problema de la distribución de la riqueza en México no es ir sobre el dinero de los ricos, lo que solo acarrearía mayor incertidumbre acerca de la propiedad. En vez de eso, Adibi dice, es que "los mexicanos necesitan más libertad económica, impuestos más bajos y derechos de propiedad más fuertes. Pero no se han movido en esa dirección."
Dado el mal funcionamiento de la economía, no es sorpresa de que muchos mexicanos opten por ir a un país con menos impuestos y con derecho de propiedad largamente establecidos, los Estados Unidos. Y en sentido inverso, el propio debate estadounidense sobre la inmigración podría atemperarse si los mexicanos pudieran obtener una paga más decente en su patria.
Lo que ambos, mexicanos y americanos necesitan, es un México estable, próspero y capitalista. Debe ser un México que libere su economía de tal modo que cualquiera, no sólo los ricos, sean libres de quedarse con los frutos de su propio trabajo en vez de ver sus ganancias devoradas por impuestos ó saltados sus derechos a la propiedad.
Aunque los estadounidenses deben ser cautos, y la bravuconería del gobierno de los Estados Unidos debe obviamente ser evitada, es ya tiempo de mayor estímulo a las reformas por parte del gobierno mexicano. El nuevo presidente electo Felipe Calderón, ha prometido llevar a cabo la promesa de expandir la libertad económica que su predecesor, Vicente Fox, falló en lograr. Pero ahora, quizás por el estudio del Banco Mundial, pueda ser un usado como un aguijón para una reforma real.
Ver la nota original en inglés
NOTA: Dos palabras a manera de comentario para los sesudos análisis del investigador norteamericano: Sí, Chucha.
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