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por Fausto Fernández Ponte
"Con Barack Obama, Estados Unidos se limpiaría el rostro, pero no la conciencia".
Michael Moore, cineasta
I
El desenlace de las elecciones para renovar poderes en Estados Unidos convocadas a realizarse el martes 4 de noviembre, atañe insoslayablemente a México y los mexicanos aunque éstos no influyan de modo alguno en el resultado de dicho proceso.
Este devenir electoral concita la atención general de estadounidenses sobre las candidaturas de los hombres que aspiran a la investidura de tiular del Poder Ejecutivo, más que sobre gubernaturas, senadurías y diputaciones.
Pero el interés a extramuros del ámbito territorial, demográfico, político y sociocultural estadounidense se advierte también en los ciudadanos de México y de Nuestra América, Europa, Africa y Asia, por la dialéctica de imperativos de geopolítica.
Esos imperativos están emblematizados en la realidad del poder global de EU que, en el caso, acusa peculiaridades y modalidades que lo definen sin tapujos como hegemónico y, por tanto, de dominación trasnacional.
Dominación imperial, añadiríase, si de definiciones se trata. Un poder imperialista, pues se presenta históricamenbte como tal, con arreglo a cierta taxonomía de la ciencia política. El imperialismo estadounidense es un verismo incontrovertible.
¿Por qué atañen específicamente a México y a los mexicanos lo que ocurra en las urnas en EU? Por varios motivos, siendo el mayor de ellos el de la dependencia del Estado mexicano con respecto al Estado estadounidense. Esa dependencia es factual.
II
A este motivo adheriríase otro de igual importancia y trascendencia: el correlato de vectores y componentes reales, inferidos y presumidos --o supuestos-- de la relación bilateral y la cultura resultante de dicha correlación.
Tal correlación no es de fuerzas ni de poder, aclárese precisoriamente; es una que responde a otras energías o, como lo habría dicho Carlos Castañeda, a "realidades separadas", siendo éstas, sin duda, las de ciertas filosofías de destino manifiesto.
Una de esas filosofías del destino manifiesto tiene raigón mexicano, siendo complementaria a la de raigambre estadounidense: hay mexicanos en el poder formal y los poderes fácticos que preconizan activamente ir más allá de la dependencia.
E ir más allá de la dependencia tiene sólo una singladura: que es "nuestro" destino integrarnos a EU en todos sentidos, a contrapelo de la experiencia histórica de México y de las relaciones bilaterales de aceptación de los designios estadounidenses.
Pero despúlpese el tema. La dependencia y el correlato de vectores y componentes --la correspondencia, entendida ésta al través de los prismas de la sociología-- son consecuencia mas no causales centrales,aunque a veces se comporten como causativas.
La dependencia es, pues, un efecto de la interacción de vectores y componentes y correspondencias de la relación bilateral --la pretérita e histórica-- y la actual. La dependencia se redondea si identificamos sus características.
La característica fundamental, y tal vez la más elocuente, es la relativa a las materias primas --incluyendo el recurso humano, el de los emigrantes e inmigrados-- que EU se apropia y que luego procesa y nos vende. Caso arquetípico es el petróleo.
III
Así, si los estadounidenses resuelven elegir Presidente a Barack Obama o a John McCain, los vectores y componentes, la correlación de la dependencia y la relación bilateral se mantendrán incólumes, inamovibles. Persistirá el statu quo.
Pero ese statu quo --la inamovilidad-- tendrá consecuencias más corrosivas aún para México y los mexicanos. La dependencia de acentuará, con saldos aun más lacerantes, la situación de los 78 millones de pobres de nuestros connacionales.
¿Alterarán los señores Obama y/o McCain esa situación tan terrible para México? Obviamente no y, por ello, antojaríase ilusorio suponer que sí. Modificar el statu quo sería atentar contra los propios intereses estratégicos de EU.
¿Sobre qué bases se sustenta ese escenario prospectivo posible, si no es que probable? Las de la experiencia histórica de la relación bilateral y el comportamiento de todo lo que constituye y conforma el contexto estadounidense-mexicano.
No debe alegrar a ningún mexicano llano que quien sea elegido Presidente de EU será un buen gobernante para ellos, incluídos no pocos personeros del gobierno calderonista mismo. Puede que alegre a los estadounidenses y a ciertos políticos mexicanos.
Por lo demás, el desenlace ofrece un reto a los mexicanos: apoyar aquellos empeños ciudadanos --civiles-- orientados a promover la verdadera independencia de México. Independizarse de los oligarcas y los plutócratas al servicio de EU.
ffponte@gmail.com
Glosario:
Oligarcas: miembros de la oligarquía. Grupo de negociantes o pudientes que controlan las actividades económicas su arbitrio.
Plutócratas: miembros de una plutocracia. Gobierno de los ricos.
Raigón: raíz enorme.
Singladura: rumbo, dirección.
Taxonomìa: ciencia que trata de los principios, métodos y fines de la clasificación.
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