|
por Fausto Fernández Ponte
A Roberto Williams García, etnólogo emérito de Veracruz,
como homenaje póstumo.
I
El Gobierno de Facto penaliza --castiga-- sin tapujos a aquellos medios de difusión periodística, cuyos contenidos no son afines a los intereses de la plutocracia mexicana, o son críticos de ésta.
Esa penalización o castigo a los medios difusores de sucedidos, interpretaciones de éstos, opiniones e ideas y registro de sentires y pareceres en el espectro social es, a nuestro ver, sistémica.
Y por sistémica entenderíase que penalizar o castigar a los medios de difusión periodística es una práctica común a los gobiernos de orientación neoliberal (desde 1982 a la fecha).
La práctica, si vista históricamente, ha sido también epicena en la cultura priísta del poder desde 1946: Miguel Alemán inauguró la costumbre de destruir o secuestrar talleres y ediciiones.
Y lo sistémico reside allí: la discrepancia es inotolerable para el poder formal --el del Estado--, representado por lo general por el gobierno. Discrepar y criticar es inaceptable. Es infracción.
Mas no es infracción legal. Pero como toda infracción --según los códigos perversos no escritos de esa cultura del poder-- se requiere penalizarla, aunque ello sea inconstitucional o inmoral.
II
El tema adquiere relevancia porque el gobierno de facto que preside Felipe Calderón penaliza o castiga a los medios difusores que no son voceros oficiosos de la plutocracia que aquél abandera.
¿Cómo penaliza o castiga el inefable don Felipe a los medios de difusión periodística desafines o críticos de los estilos y modalidades como nuestro personaje ejerce su investidura de poder usurpada?
¿Y cómo penaliza o castiga a los propios personeros de estas empresas --trabajadores--, desde periodistas hasta publicistas y, ergo, a todo personal profesional administrativo y técnico.
Penaliza o castiga así:
1) Retirándoles la publicidad gubernamental cuya dispensa no debe ser utilizada para punir o premiar a las empresas propietarias de medios de difusión periodística, según contenidos críticos o acríticos.
2) Cerrándoles el acceso tanto a las fuentes de información gubernamental, como a los funcionarios públicos mismos, en particular los del área de comunicación social del Poder Ejecutivo.
III
De esa guisa, son trastocados y distorsionados los criterios de dispensa de anuncios del gobierno, que son un volumen publicitario importante de los medios difusores y, por ende, de ingresos.
Esas tácticas represivas han sido aplicadas por la calderonía a empresas como Monitor --varios diarios radiales y uno impreso-- porque difundió las actividades de Andrés Manuel López Obrador.
Ello ocurrió en 2006 --iniciado el gobierno calderonista--. El propietario José Gutiérrez Vivó denunció públicamente las amenazas de suspensión de la dispensa de anuncios gubernamentales.
Pero el caso más reciente es el de la revista mensuaria Forum, denunciado hace unos días por su propietario principal y editor, el periodista Eduardo Ibarra Aguirre, de reconocido prestigio.
Como al señor Gutiérrez Vivó, al señor Ibarra Aguirre también le dijeron con franqueza en Los Pinos las razones por las cuales se le niega publicidad gubernamental: Forum es muy crítica.
Forum es una prestigiada revista de opinión críticas acerca de hechos y sucedidos ocurrentes de carácter variopinto --social, económico, político, cultural--. Se le considera una revista de culto.
Pero ello incide en la vena intolerante de don Felipe, le despierta apetitos vengativos y afanes represivos y molesta a sus cohortes de "nerds" extremos --tecnócratas-- que desgobiernan al país.
ffponte@gmail.com
Glosario:
Cohortes: conjuntos o series de seguidores, soldados o sicarios.
"Nerds": plural de "nerd", vocablo inventado por el filósofo Timothy C. Paul, que se empezó a usar en los setenta para describir un estereotipo de persona inteligente con malas habilidades sociales, torpe e insensible, egoísta y hasta cruel. Expertos en cuestiones técnicas, que creen saberlo todo, dedicados la mayor parte del tiempo a degradar a los demás. Ñoño.
|