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por Fausto Fernández Ponte
I
Decíase ayer aquí que otros grupos sociales de México han elaborado y presentado a la consideración del Poder Legislativo propuestas alternativas a la privatrización --o venta-- del patrimonio petrolero.
Esas alternativas han sido (y continúan siendo) presentadas en el contexto del debate --hasta ahora informal-- de la propuesta del Presidente de Facto, Felipe Calderón, en materia petrolera.
La propuesta calderonista tiene vicios y defectos de origen: por un lado es identificada por el señor Calderón como reforma energética cuando en realidad sólo abarca lo relativo a la energía petrolera.
Y, por otro lado, la propuesta misma incurre en una conculcación del espíritu y la letra de la Carta Magna, particularmente en lo tocante a los artículos 25, 27 y 28 de ésta, cuya relectura recomendaríase.
La propuesta calderonista, si desvestida, es una interpretación monstruosamente distorsionada de esos artículos constitucionales, en particular el 27, cuya ley reglamentaria sería así modificada.
II
Señálese que por razones conocidas la propuesta calderonista no ha sido debatida formalmente aun por el Poder Legislativo, aunque es motivo de un debate analítico-crítico intensísimo en la sociedad civil.
El Frente Unido por la Libertad Económica de los Mexicanos (FULEM), presidido por el empresario Harry Gayner, promotor de una Nueva Economía Social (NES) en el país, propone una alternativa a la del calderonismo.
Menciónese que el tema de la tesis de la Nueva Economía Social ha sido tratado con anterioridad en este espacio e identificado sus premisas, características y objetivos estratégicos.
El meollo de la NES tiene coincidencias con las propuestas del calderonismo y de ciertas vertientes y grupos sociales de México: no descarta la privatización, por ejemplo, pero la condiciona.
Y ese condicionamiento se sustenta sobre el acervo de premisas y silogismos que encuerpan conceptualmente la NES y que devienen de exégesis puntualísima del artículo 25 constitucional mismo.
III
Concretamente, el Frente propone que una reforma petrolera --que, reitérese, debaten con gran calor los mexicanos al margen del ámbito legislativo-- obligue al Estado a lo siguiente:
1) Que la privatización del patrimonio estratégico de los mexicanos y su usufructo sea realizada por un tipo de empresas que en el marco conceptual de la NES son identificadas como socialmente eficientes.
2) A la privatización petrolera (o de Pemex) podrían concurrir y participar únicamente esas empresas, independientemente de que fueren mexicanas o trasnacionales extranjeras.
3) La ley --es decir, la Constitución y los ordenamientos reglamentarios atañederos-- definiría qué es una empresa socialmente eficiente, a las que el FULEM define también como tripartitas.
4) Ese carácter tripartito sería por la laya accionaria de las empresas en la reforma petrolera: un 50 por ciento, de trabajadores urbanos y rurales; 25 por ciento de empresarios, y 25 por ciento del Estado.
Esta propuesta es atractiva. Los interesados en conocerla al detalle podrían contactar al señor Gayner en los números de teléfono 5251-9593 y 5251-9085 en el Distrito Federal, o en harrygayner@prodigy.net.mx
ffponte@gmail.com
Glosario:
Acervo: Conjunto de bienes morales o culturales acumulados por tradición o herencia.
Exégesis: Explicación, interpretación.
Silogismo:Argumento que consta de tres proposiciones, la última de las cuales se deduce necesariamente de las otras dos.
Usufructo: Derecho a disfrutar bienes ajenos con la obligación de conservarlos, salvo que la ley autorice otra cosa.
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