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por Fausto Fernández Ponte
I
Al hombre --nos dicen las ciencias políticas y sociales e incluso la historia, la psicología y la antropología social-- lo mueve la incensante busqueda del poder en cualesquiera de sus modalidades o expresiones.
Y tales modalidades y expresiones conforman un espectro amplísimo que comprende desde el mando político hasta el prestigio, fama, riqueza material, conocimiento, fuerza física, autoridad moral, etcétera, que se traducen en dominio.
Poder es, pues, una forma de dominio y, ergo, de influencia para fines de control de comportamientos de terceros, individuales o de comunidades o incluso de pueblos y naciones enteras y, en no pocos casos históricos, con ahíncos imperiales.
De ello nos hablan con prolijidad pensadores del antaño y el hogaño, desde Aristóteles, Lord Acton, Nietzsche, Marx y Engels hasta Bobbio, pasando por políticos como Maquiavelo, Napoleón, Rosa Luxemburgo, Lenín, Trotsky, Mao, Churchill y Kissinger.
Los mexicanos Cossío Villegas y González Casanova y el ecuatoriano Rodrigo Borja coinciden en señalar que la expresión de poder más eficaz es la del poder político, fuere éste el que se representa en el Estado o en lo fáctico y virtual.
Una definición didáctica, a nuestro ver emblemática y de libro de texto, de poder político fáctico o virtual, es la que ejercen en México Carlos Salinas de Gortari, Carlos Slim, Andrés Manuel López Obrador y otros con gradación varia de representatividad.
II
Tocante al señor Salinas, no hay político en México --fueren éstos del PAN, el PRI, el PRD o cualesquier otros entes partidistas-- que no parezca convencido de que el exPresidente es un hombre asaz poderoso e influyente en lo político.
Ese poder es ejercido por el señor Salinas en función de sus intereses propios (o los que representa), más no en atención a los de la sociedad en general o del pueblo de México. Encabeza un grupo de poder con enorme capacidad de presión.
En similar vena encuéntrase el señor Slim, poseedor de un vastísimo poder devenido de una riqueza material que lo ha situado entre los hombres más ricos en el para planeta. El vulgo lo identifica como uno de los dueños de México.
El caso del señor López Obrador es "sui géneris": su poder deviene de su capacidad moral y práctica para convocar multitudes con fines de reivindicación política de los estamentos sociales excluidos que, en México, conforman lacerante mayoría.
Ello ha convertido a este personaje en un contrapeso de hecho del poder político del Estado, cuyo gobierno se constituyó de facto, dadas las circunstancias jurídico-culturales equívocas (o de dudosa legalidad) de dicha constitución.
Más no nos desviemos del tema. Siempre ha sido atractivo para el ser humano ejercer la facultad de influir, mandar, implantar su voluntad, dar órdenes --y exigir el cunplimiento de éstas-- sobre la sociedad políticamente organizada, en partidos políticos.
III
El afán de poder es característica permanente del ser humano. "Todo se resume y explica en función de su anhelo de dominio", afirma el señor Borja. Nietzsche definió ese impulso humano como la "voluntad del poder", que para algunos tiene rasgo patológico.
"El poder corrompe", escribió Lord Acton, aforismo atribuido erróneamente al señor Kissinger. "Y el poder absoluto corrompe absolutamente". En ello subyace también seguir el impulso humano por el poder. Acceso inconstreñido a bienes materiales.
El poder político --el del Estado-- tiene por atributo mayor el de su proyección y alcance totalizadores. Asiste al poder político la capacidad de usar la fuerza para respaldar sus decisiones e imponer obediencia a sus designios.
Siempre ha sido muy atractivo para los humanos ejercer la facultad de influir, mandar, implantar su voluntad, dar órdenes --y exigir su cumplimiento-- sobre la sociedad políticamente organizada, en partidos políticos.
Pensaríase que quizá ello explique en cierta medida el actual desorden --puñaladas traperas-- en los partidos políticos de México y los fraudes electorales (y golpes de Estado como el que instaló al actual gobierno de facto), pero ello no lo justifica.
Tales son las crisis en el PRD y en el Social Demócrata. Incluso en el propio PAN --algunos se oponen a la defensa de Juan Camilo Mouriño-- hay signos de potencial crisis. Lord Acton tiene razón. El poder corrompe. Y los polìticos buscan corromperse más.
ffponte@gmil.com
Glosario:
Antaño: de antes.
Estamentos: estrato de una sociedad, definido por un común estilo de vida o análoga función social.
Hogaño: de hoy, del presente o época actual.
Sui géneris: dicho de una cosa, género o cosa singular o excepcional.
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