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por Fausto Fernández Ponte
I
En el Poder Legislativo del Estado regístranse mociones informales a favor de debatir allí el tema del futuro de la empresa paraestatal Petróleos Mexicanos, entidad emblemática de los caros motivos de las luchas históricas del pueblo de México.
En un sentido más amplio, y diríase que de mayor trascendencia, el debate sería acerca del porvenir inmediato del patrimonio nacional que se representa en las reservas probadas, probables y posibles o potenciales de hidrocarburos y su aprovechamiento.
Hágase la salvedad de que ese debate ya se realiza, aunque no en el ámbito legislativo que, por su mero ministerio constitucional, tiene por potestades las de desempeñarse como vigilante contrapeso de las conductas de los otros Poderes de la Unión.
Por ese atributo constitucional, el Legislativo no debe sustraerse de su responsabilidad de debatir las propuestas del Ejecutivo con respecto al destino de Pemex y nuestro patrimonio nacional, y legislar en consecuencia.
Empero, el debate debe trascender los constreñimientos de la cultura legislativa misma --determinada por los intereses facciosos que son, por definición, antisociales-- y acceder, extendido, a ámbitos de congruencia histórica y visión de Estado.
Antes de proseguir con éstas reflexiones identifíquense algunas premisas mayores del tema a debatir por los legisladores y discernir y denunciar en el foro legislativo, de cara al pueblo de México, los motivos reales de las propuestas del Ejecutivo.
II
Los motivos reales de las propuestas tendrían que ver con las premisas mayores del tema; de hecho, existe una vinculación secuencial entre unas y otras. La dialéctica de las propuestas tiene componentes nada ajenos a la dialéctica del tema mismo.
Véanse las premisas:
1) Se carece en México de los recursos humanos, científicos y tecnológicos y financieros para aprovechar las reservas probadas, probables y posibles (o potenciales) de ésta materia prima, los hidrocarburos, para producir energía.
2) Las reservas probables, posibles y potenciales mayores se localizan a miles de kilómetros bajo el lecho marino, principalmente en el Golfo de México, y en regiones geológicas fronterizas con zonas geográficas de Estados Unidos y Cuba.
Esas premisas, manipuladas mediáticamente por el Ejecutivo y los proponentes de las propuestas de éste, devienen en silogismos que para no pocos son elocuentes: adquirir recursos humanos, científicos y tecnológicos para explotar nuestro patrimonio.
Las propuestas han sido presentadas con atuendos de sofismas y medias verdades emperifolladas, mediante garambainas y visajes y ringorrangos propios de unas campañas de bombardeo incensante e implacable, atroz, de desinformación.
Así, el silogismo aparentemente impecable adolece, sin embargo, de una falla colosal importantísima: los recursos humanos, científicos y tecnológicos no se venden en un mercado comercial, a precios monetarios regateables por los postores.
No. Ese mercado no se rige únicamente por la ganancia monetaria o financiera --legítima o no--, sino por otro tipo de lucro: el de la geopolítica. A su vez, la geopolítica tiene por impulso motriz el de la búsqueda y obtención del poder.
III
En geopolítica, el poder se obtiene mediante el dominio y el control de los agentes o factores que componen aquél o que influyen en su comportamiento y alcance, que suele ser, demostradamente, trasnacional. Su poder es, pues, trasnacional.
Su poderío tiene varias alfaguaras: una, monopolio tecnológico y vastedad de recursos financieros; además, tienen por herramientas coactivas/coercitivas de presión las políticas estratégicas del Estado o país del cual proceden.
Ese poder es superior al de los Estados nacionales débiles o fracasados o dominados o anexados bajo alguna guisa --como el mexicano--. Cuando Pemex lidia con Repsol o con Exxon-Mobil en realidad lidia con el Estado español o el Estado estadunidense.
Esos Estados son muy poderosos. En lo militar, el de EU no conoce límites morales o éticos ni de sentido común. En lo político, económico (comercial y financiero) y en términos de influencia, ambos son históricamente hegemonistas y explotadores.
La reflexión nos conduce a los móviles de las premisas y silogismos de las propuestas del Ejecutivo. ¿Es tan ingenuo en extremo el Presidente de Facto? ¿Vive en una realidad ajena a la de la cruda geopolítica? ¿O es un agente del poder trasnacional?
O, lo que es lógicamente posible, no podríase desechar otro móvil al disponer unilateralmente el titular del Ejecutivo del patrimonio de todos nosotros. Trátase del móvil de la corrupción. ¿Cuánto beneficio material personal le traerá la privatización?
Eso es lo que tiene que debatirse no sólo en el Legislativo, sino también en otra ágora y otros foros de la opinión pública. Debatir e investigar, desde el Congreso, los por qués de la cesión del patrimonio nacional al poder trasnacional.
ffponte@gmail.com
Glosario:
Ágora: plaza pública, asamblea realizada en ella; lugar de reunión y discusión.
Desinformación: información intencionadamente manipulada o insuficiente.
Garambainas: adornos de mal gusto y superfluos en vestidos u otras cosas.
Geopolítica: relativo al punto de vista geográfico y político de una región. Ciencia.
Ringorrangos: rasgos exagerados e inútiles; adorno extravagante.
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