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por Fausto Fernández Ponte
I
Como es ya costumbre establecida desde hace tiempo, el celebrado Ateneo de Cosoleacaque pondera los méritos y deméritos de aquellos mexicanos más destacados en el año transcurrido.
El Ateneo --es decir, sus consejeros-- sopesan cientos, si no es que miles, de propuestas, para otorgar el título de Mexicano/Mexicana del Año. El título es moral y simbólico.
Las propuestas son enviadas por correo o paquetería desde todos los puntos cardinales de México a Ateneo de Coloseacaque, domicilio conocido, Cosoleacaque, Veracruz.
La dirección en Internet del Ateneo es elateneodecosoleacaque@gmail.com o, bien, a este escribidor, secretario auxiliar de la institución y difusor de los principios y alcances de ésta.
La ponderación no se sujeta a los métodos propios de la premiación dada con arreglo a convencionalismos de la cultura del reconocimiento interesado. No.
Esa cultura se sustenta sobre una base sobrentendida de halagos mutuos: "Tú me premias, yo te premio". O "yo te doy un premio porque me conviene halagarte". No es el caso.
Como sabríalo bien el caro leyente, el Ateneo otorga reconocimientos a aquellas personas cuyo quehacer social haya sido trascendente en el lapso anual.
Los criterios desarrollados y aplicados por el Ateneo para discernir lo trascendente del quehacer de alguien, tienen por punto de partida la medición del alcance de dicho quehacer.
II
Ese alcance tiene que ser, inexorablemente, social. Es decir, que impacte de alguna manera cualitativa y/o cuantitativa a la sociedad o a un segmento de ésta.
El impacto bien pudiere ser político o económico o cultural, científico o tecnológico, pero que se manifieste en el contexto de las luchas históricas del pueblo de México.
O, por mejor decirlo, que contribuya de alguna manera, trasversalmente sobre todo, a impulsar los procesos de desarrollo histórico del mexicano como ser social.
O, como lo dice el propio presidente emérito y mecenas del Ateneo, el sabio don Yoyo, obras que influyan decisivamente en los procesos de evolución social del mexicano.
O, como también lo dice el secretario perpetuo del Ateneo, el no menos sabio don Protasio Coatl, prodigalísimo en aforismos tan agudos que le han merecido el título del Filósofo de Pajapan.
Señálese a título reiterativo y sin incurrir en soberbia geográfica, que Pajapan es el nombre de un municipio veracruzano inserto en la tierra vera de los olmecas.
Los olmecas, como ya es sabido, son los popolucas de hoy, de modo que don Protasio es descendiente, en el continuum histórico, de esa civilización misteriosa e ignota.
Y la lengua de los popolucas bien pudiere ser el idioma ancestral de los llamados hombres del hule, aunque las opiniones de sapientes lingüistas y antropólogos difieren.
III
El idioma popoluca, predeciblemente, ha evolucionado, habiendo recibido aportaciones del náhuatl e incluso del maya-chontal --en Tabasco-- y el totonaca.
Adviértese en el popoluca cierta influencia proveniente de la tierra de Castilla la añeja --hoy Castilla-La Mancha y Castilla y León--, crisol del castellano actual.
Los olmecas, cuyos vestigios arqueológicos y culturales exhiben tres mil años de antigüedad, habrían desarrollado una civilización, como lo confirma el hallazgo de El Cascajal, en Veracruz.
Ese hallazgo demuestra que los olmecas habían inventado escritura y, como también lo confirman ciertas evidencias en Texistepec, Ver., un complejo sistema de irrigación agrícola y control de inundaciones cíclicas.
¿Y don Yoyo? Nuestro personaje es señero en esa región. Dedicado al comercio, la ganadería y la agricultura, sirve a su pueblo con ahinco y ha ganado el respeto de muchos.
Cabría decir, sin exagerar, que todos en Cosoleacaque y más allá en la rugosa región sureste --que asómase al Golfo de México-- de los volcanes de Santa Martha y San Martín, respetan a don Yoyo y a don Protasio.
Dígase que Cosoleacaque es el punto neurálgico de esa región, no obstante que existen ciudades como Coatzacoalcos, Minatitlán o Acayucan. Su cultura es ancestral. Propia.
Desde hoy, los consejeros del Ateneo --don Yoyo, el Filósofo de Pajapan y este escribidor tienen también ese carácter-- ponderan con solemnidad propuestas.
Y en ello estamos.
ffponte@gmail.com
Glosario:
Crisol: Cavidad que en la parte inferior de los hornos sirve para recibir el metal fundido.
El Cascajal: Bloque de tamaño tabloide con escritura olmeca, hallado recientemente en Veracruz y cuya antigüedad se calcula en unos tres mil años.
Ignota: No conocida ni descubierta.
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