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por Miguelón
DEJÓ DE SER IMPERIO DEL MAL – Como premio por bien portado, Vladimir Putin, presidente de Rusia, obtuvo de George W. Bush el acuerdo para que la Organización Mundial de Comercio admita a lo que queda del otrora Imperio del Mal, la Unión Soviética, el mayor contrapeso y “coco” del imperio estadounidense, que Mijail Gorbachov pulverizó en un montón de republiquitas, para entregarlas como botín a los altos mandos y agentes de la KGB, hoy convertidos en la temible Mafia Rusa. Esta concesión a Rusia demuestra el temor de Bush por el peso económico e influencia política crecientes que adquiere el gigante asiático, China, que se maneja por la libre en las decisiones que le atañen y no es muy proclive a aceptar recomendaciones del Fondo Monetario Internacional ni del Banco Mundial, a los que ha demostrado no necesitar, y que hasta puede prosperar sin sus “consejos”, al grado de tener el dinero suficiente para pagar de contado una trasnacional petrolera de Estados Unidos, que el Congreso norteamericano se rehusó a vender a los chinos. Con la experiencia que hace años les dieron los árabes y sus petrodólares, los gringos no quisieron padecer ninguna fiebre amarilla de adquisiciones.
COMENZÓ EL INCIENSO – Como en los mejores años del PRI, los inciensarios a sueldo (de Televisa y políticos) súbitamente descubren las grandes virtudes y radiantes cualidades de todos los cómplices de Calderón y ensalzan sus dotes maravillosas, seductoras, que nunca antes alguien había siquiera imaginado. Víctor Gordoa, convertido por la magia de la televisión, en el gurú non-plus-ultra de la imagen cautivadora, ya empezó a echar incienso y soltar sus rollos, para seguir uncido al presupuesto, vía contratos de prestación de servicios independientes. Llega a decir, de uno de ellos, que proyecta limpieza, amabilidad y clase (…) que corresponde al perfil de imagen de Felipe Calderón y la refuerza. ¡Guácala, es un vómito tanta lambisconería! ¿Limpio Calderón? ¿Amable… con clase? Gordoa sí que es abyecto, se pasa de servil. Igual dijo de Fox y sus compinches… y ya vimos todo lo que resultó. Gordoa está igual de acertado que los head-hunters que armaron el “gabinetazo” foxista. Loosers!!
SE MOCHÓ EL ÁGUILA CAÍDA – Cuauhtémoc Cárdenas no podía descender más en la ignominia en que cayó desde hace más de un año y anoche renunció a la chambita que le dio Vicente Fox en pago a su alineamiento con el PAN y el Yunque para denostar, como “la izquierda moderada”, a Andrés Manuel López Obrador, con la lejana esperanza, hoy fallida, de por fin llegar a Los Pinos, aunque fuera por la puerta de atrás. Se especula que la renuncia se debe a la indignación de Cárdenas porque le dieron su fresco bote a Porfirio Barbosa, quien fuera su cuidador de dineros (Oficial Mayor), cuando fue Jefe de Gobierno del Distrito Federal y aun estaba protegido por Lazarito en Michoacán. En el momento que necesitó influencia política para salvar a su cuatachín, Cuauh se vio solo, sin los apoyos que antaño lo respaldaban en recuerdo y veneración de su valiente padre, el general. No pudo aguantar la solitud en que de pronto se encontró, por chaquetero, como todos los que fueron sus seguidores (Demetrio Sodi al frente). Perdida también toda autoridad moral en el que supuestamente sigue siendo su partido, pero contra el que actúa de hecho y de palabra, Cárdenas tal vez ahora pretenda recuperar con su renuncia algo de lo perdido y tratar de influir para que el PRD le baje a su volumen y mediatice su beligerancia hacia Calderón. Acomodaticio como siempre, hoy de nuevo se vislumbra Cuauhtémoc Cárdenas como un quintacolumnista, para sabotear el enorme apoyo popular que, a pesar de todos los pesares prianistas y yunquistas, sigue teniendo Andrés Manuel López Obrador.
NO ES LO MISMO CHANA QUE JUANA – Se supone que FeCalHin es abogado por la Escuela Libre de Derecho y debe conocer la diferencia entre Estado y gobierno, que el PRI falsa y viciosamente hizo sinónimos. El Estado es el conjunto de población, territorio y gobierno; el gobierno es sólo parte del Estado, no el Estado mismo, como nos han acostumbrado a creer. Calderón, al referirse al gobierno que pretende encabezar, habla como si fuera el Estado todo, siguiendo el vicio priísta, muy conveniente para dormir a todos. En regímenes parlamentarios (Inglaterra, Francia, España, por ejemplo) hay un Jefe de Estado, superior en rango por representar a la totalidad, y un Jefe de Gobierno, que representa a la mayoría y es su parte operativa o funcional. Sólo en los sistemas presidencialistas, como México y Estados Unidos, por ejemplo, ambas potestades se reúnen en una sola persona, con lo que se les da un poder casi omnímodo, del que abusan para su beneficio y el de sus cómplices y parientes. Es uno de los vicios a desterrar de la vida mexicana. Pero el gobierno NO es el Estado. Porque, antes que el territorio y el mismo gobierno, el Estado somos los ciudadanos que conformamos la soberanía de la nación. Vale la aclaración al abogado Calderón, para que recuerde sus clases de Teoría General del Estado.
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