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por Eddy Torzón
En anticipación de lo que le espera a los opositores de Calderón, la milicia disfrazada de policías federales arremetió contra indefensas mujeres que se manifestaban por la salida del repudiado (des)gobernador de Oaxaca.
Atacaron los militotes con todo lo que tenían, que es mucho, caro y moderno, a las mujeres que no llevaban más que su indignación y hartazgo por la desfachatez de los gobiernos estatal y federal. El alarde de fuerza -bendecido por la Iglesia, exigido por empresarios y el concubinato PRIAN- es el mismo que se efectúa sobre el Palacio Legislativo de San Lázaro, en preparación de más cosas que vendrán.
Vecinos y legisladores deben someterse a los feroces retenes militares, solicitados por el flamante presidente de la Mesa Directiva de la Cámara de Diputados, el panista Jorge Zermeño, por sus puras pistolas, sin consultar ni pedir permiso a nadie. Sólo informándole a su cómplice Gamboa de lo hecho, para que sólo dijera “Amén”.
A medida que se acerque el 1 de diciembre, fecha prevista para que haya “cambio oficial” de titular de la Presidencia de la República, aumentará la cerrazón y el avasallamiento de ciudadanos y legisladores por parte de la milicia.
Al cabo que los primeros no viven en Las Lomas y a los segundos sólo les será reconocido el fuero como masculino de fuera, ¡váyase a volar!
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